Hantavirus: qué es, cómo se transmite y por qué se habla de él en España en 2026


El hantavirus se ha convertido en uno de los términos más buscados en España durante mayo de 2026. La razón: un brote detectado a bordo del crucero MV Hondius ha puesto en alerta a las autoridades sanitarias de varios países europeos, incluido el nuestro. Pero, ¿qué es realmente el hantavirus? ¿Debemos preocuparnos? ¿Cómo se contagia y qué síntomas produce?

En este artículo te explicamos todo lo que necesitas saber sobre este virus, desde su origen hasta las medidas de prevención, pasando por los detalles del brote que ha generado tanta atención mediática.

Qué es el hantavirus y de dónde viene

El hantavirus no es un virus nuevo. Pertenece a la familia Hantaviridae y fue identificado por primera vez en la década de 1950, aunque su nombre proviene del río Hantan en Corea del Sur, donde se registraron los primeros casos documentados durante la Guerra de Corea.

Se trata de un grupo de virus que circulan naturalmente entre poblaciones de roedores. Los ratones y ratas que los portan no enferman, pero pueden transmitirlo a los seres humanos de diversas formas. Existen distintas cepas repartidas por el mundo, y cada una está asociada a un tipo específico de roedor y a una región geográfica concreta.

En América del Sur, la variante más conocida es el hantavirus Andes (ANDV), que es precisamente la cepa vinculada al brote del crucero MV Hondius. Lo que hace especial a esta variante es un detalle que ha captado la atención de los expertos: es la única cepa de hantavirus documentada con capacidad de transmisión de persona a persona, aunque esta vía de contagio es poco frecuente y se produce generalmente en contextos de contacto muy estrecho y prolongado.

Cómo se transmite el hantavirus

La forma principal de contagio es la inhalación de partículas contaminadas. Cuando los roedores infectados orinan, defecan o dejan rastros de saliva en superficies, esas secreciones se secan y pueden convertirse en aerosoles que una persona inhala sin darse cuenta.

Estas son las vías de transmisión más comunes:

  • Inhalación de aerosoles procedentes de orina, heces o saliva de roedores infectados, especialmente en espacios cerrados o mal ventilados donde los roedores hayan estado presentes.
  • Contacto directo con superficies contaminadas por secreciones de roedores y posterior contacto con ojos, nariz o boca.
  • Mordeduras de roedores infectados, aunque esta vía es mucho menos habitual.
  • Transmisión persona a persona, documentada exclusivamente para la variante Andes y solo en situaciones de contacto estrecho y continuado.

Es importante aclarar que la gran mayoría de cepas de hantavirus no se transmiten entre personas. La excepción del hantavirus Andes es precisamente lo que ha generado mayor preocupación en el brote del MV Hondius, ya que los pasajeros convivían en un espacio confinado durante semanas.

Síntomas del hantavirus: las dos enfermedades que puede causar

El hantavirus puede provocar dos enfermedades graves en el ser humano, dependiendo de la cepa que cause la infección.

Síndrome pulmonar por hantavirus (SPH)

Es la forma más grave y está asociada principalmente a las cepas americanas, incluida la variante Andes. Los síntomas iniciales son similares a los de una gripe común: fiebre alta, dolor muscular intenso (sobre todo en muslos, caderas y espalda), fatiga extrema y, en algunos casos, dolor abdominal, náuseas y vómitos.

La fase inicial puede durar entre dos y cinco días. Después, la enfermedad puede progresar rápidamente hacia una fase de dificultad respiratoria severa, con acumulación de líquido en los pulmones que puede requerir ventilación mecánica. La tasa de letalidad del SPH es elevada, situándose entre el 38% y el 50% según distintas fuentes médicas.

Fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR)

Esta forma está asociada principalmente a las cepas euroasiáticas del hantavirus. Los síntomas incluyen fiebre alta, dolores de cabeza intensos, visión borrosa, enrojecimiento facial y, en los casos más graves, hemorragias y fallo renal. Aunque puede ser grave, su tasa de mortalidad es generalmente más baja que la del SPH, variando entre el 1% y el 15% según la cepa.

El brote del crucero MV Hondius: qué ha ocurrido

El crucero MV Hondius zarpó de Ushuaia, en el extremo sur de Argentina, el 1 de abril de 2026. Se trataba de un viaje de expedición por el Atlántico Sur, con escalas en regiones remotas y ecológicamente diversas. A bordo viajaban 88 pasajeros y 59 tripulantes de 23 nacionalidades diferentes, entre ellos varios ciudadanos españoles.

Durante la travesía, algunos pasajeros comenzaron a presentar síntomas compatibles con infección por hantavirus. El primer fallecimiento se produjo el 11 de abril, cuando un pasajero de nacionalidad neerlandesa murió a bordo del buque. Su cuerpo fue desembarcado en la isla Santa Elena, donde también desembarcó su esposa, que falleció posteriormente en un hospital de Johannesburgo.

Tras la llegada del buque a Europa, las autoridades sanitarias de varios países activaron protocolos de vigilancia para localizar y hacer seguimiento a todos los pasajeros. En España, el Ministerio de Sanidad localizó a los ciudadanos españoles que habían viajado en el crucero y estableció medidas de cuarentena y seguimiento.

La Organización Mundial de la Salud confirmó varios casos vinculados al buque y señaló que la cepa identificada correspondía al hantavirus Andes. Los análisis genéticos descartaron mutaciones relevantes, lo que significa que el virus se comporta de forma predecible según lo que ya se conoce de esta variante.

¿Hay riesgo real en España?

Es la pregunta que muchos se hacen, y la respuesta de los expertos es tranquilizadora. El hantavirus Andes no es endémico en España, lo que significa que no circula de forma natural entre los roedores de nuestro territorio. Los casos detectados en España están directamente vinculados al brote del crucero, no a una transmisión local.

Además, la OMS ha indicado que la probabilidad de una expansión significativa del brote es baja, aunque no descarta la aparición de nuevos casos aislados entre contactos estrechos de los pasajeros afectados. Todos los casos en seguimiento se encuentran bajo protocolos de vigilancia sanitaria.

Dicho esto, España sí tiene presencia de otros hantavirus en su fauna silvestre. Un estudio de 2022 detectó hantavirus en topillos campesinos en el noroeste de España, aunque se trataba de cepas diferentes que no habían causado enfermedad en humanos hasta la fecha.

Tratamiento y prevención del hantavirus

No existe actualmente una vacuna aprobada contra el hantavirus en España ni en Europa, y tampoco hay un tratamiento antiviral específico. El manejo de los pacientes infectados es de soporte: oxigenoterapia, ventilación mecánica si es necesario, soporte hemodinámico y diálisis en los casos más graves.

Esto hace que la prevención sea la herramienta más importante. Las medidas preventivas se centran fundamentalmente en evitar el contacto con roedores y sus secreciones. En entornos rurales o en zonas donde haya presencia de roedores, es recomendable ventilar bien los espacios cerrados antes de entrar, utilizar guantes y mascarilla al limpiar zonas potencialmente contaminadas, sellar grietas y agujeros por donde puedan entrar roedores, almacenar alimentos en recipientes herméticos y mantener la limpieza general del entorno.

Para viajeros que visiten zonas donde el hantavirus es endémico (como el Cono Sur de Sudamérica), las recomendaciones incluyen evitar el contacto con roedores silvestres, no acampar en zonas con evidencia de presencia de roedores, y consultar con un médico ante cualquier síntoma febril tras el regreso.

Diferencias entre hantavirus y otros virus conocidos

Es habitual que ante un brote se generen comparaciones con otros virus. El hantavirus no se parece al coronavirus en su forma de transmisión: no se propaga por vía aérea de persona a persona de forma eficiente (con la excepción limitada de la cepa Andes). Tampoco es comparable al ébola en cuanto a su capacidad de generar epidemias a gran escala.

El hantavirus es fundamentalmente una zoonosis ligada a roedores, y los brotes humanos suelen estar asociados a situaciones concretas de exposición. El caso del MV Hondius es excepcional precisamente por el entorno de convivencia estrecha en un espacio confinado durante semanas, lo que facilitó la transmisión de una cepa que, en condiciones normales, rara vez pasa de persona a persona.

Lo que sabemos y lo que queda por confirmar

El brote del MV Hondius ha puesto al hantavirus en el centro de la conversación mediática, pero los datos disponibles hasta ahora no apuntan a un escenario preocupante para la población general en España. Los casos están identificados, bajo seguimiento, y la cepa no circula entre los roedores europeos de forma natural.

Lo que este episodio sí ha puesto de manifiesto es la importancia de la vigilancia sanitaria internacional, la coordinación entre países ante amenazas de salud pública, y la necesidad de informarse con fuentes fiables en lugar de caer en alarmismos innecesarios.

El hantavirus existe, puede ser grave, pero con información adecuada y medidas preventivas sencillas, el riesgo para la población general es muy bajo. Mantenerse informado, seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias y no dejarse llevar por el pánico es la mejor estrategia ante cualquier alerta de salud pública.

Share this article

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *